sábado, 21 de noviembre de 2009

Cuando lo conocí




Día soleado, perfecto para el encuentro, hace un mes que teníamos pensado hacerlo y cada día hablábamos de ello esperando el gran momento en que nos veríamos por primera vez, lo cual me ponía muy nervioso, pero al mismo tiempo emocionado y hasta feliz. Estábamos chateando cuando me dice: “bien, ahora es el momento”, yo quede un par de segundos en silencio y cerré los ojos mientras respiraba lentamente, cuando iba a aquel lugar en el cual me dijo que me esperaría todo a mi alrededor me daba igual solo quería sentir su calor. Me demore un poco en llegar (la puntualidad nunca ha sido mi fuerte) porque pase a un super a comprarle algo, cada paso que daba me ponía mas nervioso y sentía que por mas que caminaba no avanzaba y es que ya quería estar con él y sentirlo junto a mi, ver sus ojos tan lindos que solo conocía por las fotos en internet, darle un besito y decirle desde ahora yo le querré y estaré siempre junto a él. Por fin llegue y allí estaba frente a mi con esa mirada tan tierna e inocente que inmediatamente entro en mi corazón y supe seria un cariño especial, de esos que nunca se acaban y crecen como los árboles hasta casi tocar el cielo. Han pasado nueve meses y él sigue junto a mi y aunque al principio se sentía un poco extraño al vivir conmigo ya que él era un espíritu libre, por ello esos primeros días fueron raros pero poco a poco nos fuimos conociendo y después de una semana dormimos juntos y desde entonces yo me quedo en la cama esperando a que llegue junto a mi y me de besitos antes de dormirse sobre mi pecho (en las mañanas porque pasa casi toda la noche fuera) y allí se queda tranquilito Mathew al que tanto quiero, mi bebito, mi guagua, mi gatito…